Estrenamos AESE News, un nuevo espacio para hablar de los retos que forman parte del día a día de las escuelas.
En AESE queremos que nuestra comunidad sea también un espacio donde compartir conocimiento, plantear preguntas y poner sobre la mesa temas que preocupan y ocupan a los centros educativos.
Por eso nace AESE News, una nueva sección en la que periódicamente hablaremos de cuestiones relacionadas con la gestión, la innovación, el bienestar, los espacios, la tecnología o los servicios que forman parte de la realidad de las escuelas.
No queremos dar respuestas únicas ni hablar de soluciones porque sí. Queremos abrir conversaciones, compartir ideas y acercar recursos y profesionales especializados que puedan ayudar a los centros ante sus retos.
En AESE News queremos compartir conocimiento y poner sobre la mesa algunos de los retos que forman parte del día a día de las escuelas.
En esta ocasión hablamos de innovación didáctica. Un concepto que a menudo relacionamos con nuevas tecnologías, metodologías o recursos, pero que puede empezar con una pregunta mucho más sencilla:
¿Qué necesitan realmente nuestros alumnos para aprender mejor?
Innovar no siempre significa incorporar algo nuevo
Cada curso llegan a las escuelas nuevas herramientas, plataformas, materiales y propuestas educativas. Ante tantas posibilidades, es fácil pensar que innovar consiste en ir incorporando novedades.
Pero una herramienta nueva no transforma por sí sola el aprendizaje.
Quizás el primer paso debería ser observar qué está ocurriendo en el aula: ¿hay alumnos que necesitan reforzar la lectura? ¿Necesitamos trabajar de una manera más manipulativa? ¿Tenemos diferentes ritmos de aprendizaje dentro del mismo grupo? ¿Los recursos que utilizamos ayudan realmente al profesorado?
Innovar también puede ser encontrar una respuesta mejor a una necesidad que ya tenemos.
Primero la necesidad, después la herramienta
Antes de incorporar una nueva propuesta al aula, hay algunas preguntas sencillas que nos pueden ayudar a decidir:
¿Qué queremos mejorar?
Tener claro el objetivo nos ayuda a buscar recursos que tengan sentido para nuestro alumnado.
¿Se podrá integrar en el día a día?
Las herramientas deben acompañar el trabajo del profesorado, no complicarlo.
¿Nos ayuda a dar respuesta a diferentes necesidades?
Cada alumno tiene su ritmo y no todos aprenden de la misma manera.
¿Qué aporta respecto a lo que ya estamos haciendo?
No se trata de añadir por añadir, sino de incorporar recursos que aporten un valor real.
Por eso, quizás la innovación no pasa por hacer más, sino por elegir mejor.
Diferentes recursos para diferentes maneras de aprender
Dentro de la Comunidad AESE contamos con empresas especializadas que trabajan necesidades concretas del aprendizaje desde perspectivas diferentes.
Glifing: acompañar el proceso lector
Leer con fluidez y comprender lo que leemos es importante en muchas de las actividades que el alumnado realiza cada día.
Glifing trabaja el entrenamiento lector a través de actividades digitales y lúdicas, con el objetivo de trabajar aspectos como la fluidez y la comprensión lectora. Su propuesta para escuelas permite trabajar con el alumnado y adaptar el entrenamiento a diferentes necesidades.
Es un ejemplo de cómo la tecnología puede tener sentido cuando parte de un objetivo educativo concreto: ayudar a avanzar en el proceso lector.

Borgione: aprender tocando, experimentando y descubriendo
Pero innovar no significa necesariamente poner una pantalla en el aula.
Borgione trabaja desde otra perspectiva: los materiales didácticos, manipulativos y sensoriales.
Su propuesta incluye recursos para diferentes edades y áreas de aprendizaje, así como materiales orientados a la educación inclusiva. Recursos que permiten tocar, construir, experimentar y descubrir, incorporando otras maneras de aprender dentro del aula.
Dos propuestas diferentes que parten de una misma idea: poner las necesidades del alumnado en el centro de la decisión.
Un aula innovadora no es la que tiene más recursos
Es la que sabe por qué utiliza cada uno de ellos.
No todas las herramientas sirven para todas las escuelas, ni todas las aulas necesitan lo mismo. Escuchar al profesorado, observar al alumnado y tener claro qué queremos conseguir nos ayuda a tomar decisiones con más criterio.
En la Comunidad AESE conectamos a las escuelas con empresas especializadas en el sector educativo para que puedan descubrir nuevas propuestas, compartir conocimiento y encontrar recursos que respondan a sus necesidades reales.
Desde AESE News seguiremos abriendo conversaciones sobre los retos que forman parte del día a día de los centros.
Porque compartir conocimiento también es una forma de hacer crecer la comunidad.